“Aunque tengo muchos años yo nunca podré olvidar
la experiencia que he vivido en residencia Primar.
Hay un grupo de enfermeras que Dios las bajó del cielo
para cuidar en la tierra.

Y también las auxiliares las bajó del cielo
para cuidar a los ancianos con manos de terciopelo.
Auxiliares y enfermeras con un gran poder humano
que sacrifican su vida a favor de los ancianos.
Eres Clara como el agua que sale del manantial
eres grande, eres guapa y eres buena,
eres un ser especial.

Aquí está nuestra doctora que es la flor de la azucena
que con su gracia y sonrisa a todos quita las penas.
Nuestro doctor es un ángel que de Venezuela venía,
salió a vivir aquí en España y estudió cardiología.
Por su gran sabiduría y su gran tenacidad él acabará su carrera
y terminará en la Paz.

Tenemos una psicóloga con grande valor humano
que hace preguntas muy fáciles para bien de los ancianos.
La psicóloga Virginia tan simpática y graciosa
hay que ver con el arte que explica todas las cosas.

Un abrazo muy grande para todos, os llevo en mi corazón
y nunca os olvidaré.”

Asunción P.